Llevamos toda la vida yendo al colegio, día tras día, semana tras semana, año tras año. Después de todo este tiempo el colegio se ha convertido en nuestra realidad y es por eso que se me hace increíblemente raro pensar que dentro de muy poco esta realidad se acaba.
Durante este tiempo en el cole han habido momentos buenos, pero también malos. Algunos incluso me hacían envidiar a los adultos que no tenían que sufrir la tortura de ir a clase, sin embargo creo que lo voy a acabar echando de menos y todo. Al fin y al cabo, en el cole hay que estudiar si, pero en la universidad hay que hacerlo aún más, sumándole las preocupaciones y responsabilidades de la vida adulta.
Por eso yo me quedo con lo bueno del cole. Esas amistades que haces desde pequeña y crecen contigo, las que haces ya más mayor. Las fiestas del cole, las actividades extraescolares relacionadas a él. Incluso los traumas con cierta asignatura o profesor, que al curso siguiente se quedan en anécdota…
No todo a sido de color de rosa me llevo un bonito recuerdo. Aunque me da pena terminar esta etapa, seguro que la que viene será mucho mejor en muchos aspectos. Así que me quedaré con eso ya que todo lo que empieza acaba, y la etapa del cole no es una excepción.