domingo, 1 de marzo de 2026

Valoración

 Yo no daría una buena valoración si el trato ha sido malo. Entiendo perfectamente que el trabajo de alguien puede depender de una reseña, y no es que quiera que echen a nadie, pero las valoraciones están para decir la verdad. 

No me parece justo que una persona que pasa de todo o te contesta mal reciba la misma nota que alguien que se esfuerza y es superamable. Si premiamos el mal trabajo "por pena", estamos faltando al respeto a los que sí se lo estan currando de verdad. Al final, si no hay consecuencias por hacer las cosas mal, nadie se molesta en mejorar.

En conclusión, aunque me sepa mal la situación laboral de cada uno, mi opinión es que el respeto y la profesionalidad se ganan. Si el trato ha sido pésimo, no voy a regalar una buena nota que no se merece. Como mucho, si me siento muy mal, prefiero no escribir nada antes que inventarme una reseña positiva que es mentira.


Valoración

Nunca he dejado una reseña en un establecimiento, por iniciativa propia. No obstante, ha habido veces en las que las trabajadoras de un establecimiento me han pedido que deje una buena valoración como un favor. En estos casos, si el trato ha sido bueno, no me ha costado nada darles cinco estrellas y decir que me han tratado muy bien. 

Pero, ¿qué haría en el caso contrario? En el hipotético caso de haber recibido un mal trato y teniendo en cuenta que el trabajo de la empleada está en juego, debería ponerle mucha atención a la gravedad de lo que ha pasado. Para esto, voy a presentar algunos casos de lo que me parecía permisible y de lo que no toleraría bajo ningún concepto. 


Si la persona ha sido borde en general, no me parece razón para que pierda su trabajo. Aunque no es ideal, yo soy la primera que en un mal día tengo la mecha muy corta. Por eso, no me parece que porque la camarera se haya levantado con el pie izquierdo y haya sido más seca de lo esperado, tenga que sufrir consecuencias tan importantes. 


Sin embargo, si el camarero ha insultado o se ha metido conmigo o con alguien más de la mesa repetidas veces, o ha mostrado algún tipo de discriminación hacia ellas, dejaría la reseña sin pensarlo dos veces. Me parece que eso no depende tanto de un caso particular, sino más de la manera de ser de ese trabajador. Y una persona que descarga su frustración con insultos y faltas de respeto graves, no creo que se merezca quedarse con el puesto de trabajo que tiene ni que se tenga que dedicar a un trabajo de cara al público.


En conclusión, no hay una sola respuesta para este “dilema”. Pero, en mi opinión, no hay nada que esté por encima del respeto a la integridad de las personas. Y cuando esto se rompe, no tengo duda de que hay que tomar medidas.


Valoración

 Cuando pienso en la posibilidad de recibir un mal trato por parte de alguien que me haya atendido, lo primero que haría es pensar si realmente vale la pena dejar una queja. Si fuera un trato amargado pero nada fuera de lo normal, lo más probable es que yo sintiera confusión y lo dejase pasar. Ahora bien, imaginemos que ha sido un trato aún más extremo y totalmente fuera de lo común, ahí las cosas serían diferentes.

Comprendo que todos tenemos malos días y que hay veces que estamos de mal humor, además no sabemos qué clase de problemas están viviendo las personas que trabajan en el servicio al cliente. Pero hay veces en donde es más complicado justificar estas actitudes. Hay veces en que los clientes son desesperantes, pero yo considero que soy de las personas que se quejan poco cuando un servicio no les parece el adecuado, más que todo por vergüenza. Pero si un día me tratan de tal manera que me haga sentir mal, si soy capaz de dejar una mala reseña. Y yo sé que de esto depende el trabajo de esa persona, por eso trataría de hacerla desde un punto de vista respetuoso, de modo que yo exprese mi inconformidad sin tener que pasar de los límites.

Además, yo no sabría si esa persona estaba teniendo un mal día, lo que puede ocurrir eventualmente, o si esa persona es así todo el tiempo. Por eso solo haría una reseña moderada, especialmente porque considero que pueden haber personas que podrían ser tratadas de esa mala manera, y así, aquella persona que me atendió pueda mejorar en eso. Eso sí, es probable que yo no vuelva a aquel sitio, pues yo evitaría ir luego de una experiencia como esa.

valoracion

Si una persona que está trabajando me ha tratado mal, me sentaría bastante mal y no me haría ninguna gracia. Sin embargo, ponerle una valoración negativa de atención al cliente, salvo que haya sido algo demasiado grave, no se me ocurriría.

No puedo saber lo que una persona que está trabajando en atención al cliente puede estar pasando o los problemas que puede tener, por lo que no me sentiría cómodo exponiéndola de esa manera. Además, hay que tener en cuenta la cantidad de clientes que esa persona puede atender al día, y si cualquier cliente la ha tratado de manera indebida, es normal que su día haya sido fastidiado.

En el caso de que el trato haya sido exageradamente malo hasta el punto de afectarme mucho, hablaría con el encargado para que este intentara darle un toque de atención, pero no pondría una queja pública que perjudique a la persona frente a cualquiera que la lea.

Valoración

Antes de nada, me parece importante decir que si una empresa o tienda despide a uno de sus trabajadores por una mala reseña, no sería un despido justificado, se necesitan varias malas opiniones antes de despedir a alguien. Si doy una valoración a la atención del cliente, no espero que sea la única que se tenga en cuenta.

Dicho esto, si el trabajador me trata muy mal, si que le pondría una mala reseña. Lo haría de manera respetuosa, intentando decir porque me ha parecido un mal trato, y como creo que se podría mejorar. 

Entiendo que trabajar en atención al cliente no es algo fácil. Hay clientes que son extremadamente maleducados sin ninguna razón, muchas veces se enfadan con los trabajadores por algo que no es su culpa... Pero esto es algo que deberías saber si vas a trabajar en algún trabajo que requiera interactuar con los clientes, y si crees que no podrías aguantarlo, sería mejor buscar otro trabajo. Pero es verdad que todo el mundo tiene su límite, por eso he dicho antes que me parece que deberían tomarse en cuenta varias reseñas, no solamente la mía; así, considerando reseñas escritas en diferentes situaciones, y no exclusivamente cuando el trabajador ha tratado mal a alguien, se podría tomar una decisión informada sobre si de verdad hay que despedirle o no.

 

valoración

Sinceramente, lo tengo muy claro: yo nunca dejaría una valoración negativa pública tras recibir un mal trato. Me parece que hoy en día somos demasiado rápidos para señalar con el dedo en internet sin pararnos a pensar en las consecuencias reales que eso tiene.

Para empezar, hay que tener un poco de empatía. Todos somos humanos y cualquiera puede tener un mal día. No sabemos qué problemas personales puede tener esa persona o si está pasando por una racha horrible. Poner una queja pública que cualquiera puede leer es hacer un daño permanente a su imagen y a la del negocio por un momento puntual de estrés o cansancio. Me parece totalmente desproporcionado que el trabajo de alguien dependa de un "calentón" mío en una reseña de Google. En lugar de eso, creo que hay formas mucho más honestas de actuar:


Por un lado hablarlo directamente: Si me han tratado mal, lo que hago es decírselo al responsable o al propio negocio. Así les doy la oportunidad de que cambien esa conducta de forma interna y privada, sin necesidad de exponer a nadie de esa manera.


Por otro lado no volver: Si el sitio no me gusta o me han atendido fatal, la solución es sencillísima: no vuelvo más. No necesito perjudicar a nadie en redes sociales; simplemente decido no darles más mi dinero ni mi tiempo.


En resumen, prefiero mil veces ser discreta y humana que participar en una crítica pública que le puede costar el puesto a alguien. Al final del día, mi conciencia está mucho más tranquila así.



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Antes de comenzar he de aclarar, que esto es algo muy alejado de la realidad, por una e individual reseña negativa por sí sola ningún empleado va a ser despedido de su empleo aunque claro, si hay mas trasfondo detrás si, pero solo por una reseña no puede ocurrir. Y si por alguna razón ocurre, sería despido improcedente, lo cual sería llevado a los tribunales.

Después tendríamos el caso de que acumulara muchas quejas ese empleado y la mía fuera la gota que colmó el vaso, pero en ese caso no sería culpa de mi reseña, sino un conjunto de factores en el cuál la reseña podría ser fácilmente reemplazada por otra cosa.

Entonces poniéndome en situación si dejaría la reseña, si en un negocio he sido mal atendido y quisiera advertir y compartir la experiencia con otros posibles consumidores, no supondría carga moral ninguna que ello pudiera afectar negativamente al trabajador de ahí ya que el resultado podría haber sido radicalmente distinto si se hubiera dado un trato deseable o al menos aceptable. Una cosa es defender a los trabajadores y otra defender cualquier cosa que haga un trabajador. 


Valoración

 La verdad es que en esta situación se me haría muy complicado tomar una decisión. Por un lado pienso que si en algún restaurante me hacen sentir mal, tengo todo mi derecho a quejarme. Todos tenemos el derecho a que cuando vamos a un restaurante o algún otro sitio, nos traten con educación, y cuando esto no sucede poner una mala reseña es totalmente entendible que alguien ponga una mala reseña.


La situación cambia cuando el trabajo de una persona depende de esa reseña. Entiendo perfectamente que los trabajadores pueden tener días malos ya que en muchas ocasiones tienen que tratar con clientes impresentables que no respetan el trabajo de los demás. Todos en alguna ocasión hemos actuado de mala manera con otra persona por algo que ni esa misma persona nos ha hecho. Por eso mismo podría llegar a entender la actitud que tiene la otra persona y por esa razón en una primera ocasión no pondría una mala reseña, y mucho menos si el trabajo de esa persona depende de la reseña.


En este caso lo que haría antes de poner una mala reseña sobre la persona que me ha hecho sentir mal, lo que haría sería entrar a mirar las reseñas del lugar y ver si hay alguna mala reseña sobre esa persona. En caso de que otra persona hubiese puesto alguna mala reseña sobre esa persona me plantearía si su actitud fue algo puntual de ese día o es algo más propio de su actitud. En caso de que el caso fuese al revés y leyese reseñas positivas, no pondría una mala reseña.


Yo no pondría una mala reseña y ante la duda lo que haría sería volver y ver si ese empleado vuelve a tener la mala actitud que tuvo conmigo el primer día. En caso de que su actitud volviese a ser la misma empezaría a plantearme si poner una mala reseña sería una buena opción.


valoración

 Odio a las señoras que trabajan en Martina de Zuricalday. Cuando voy a comprarme un macarrón de chocolate siempre me miran mal. No se si es porque digo macarrón con la erre fuerte, porque tengo 17 años o porque no me gasto mucho dinero, pero siempre me siento despreciada por ellas, como si me mirasen por encima del hombro. Cuando voy con mi abuela a comprar una bandeja de relámpagos son las más simpáticas del mundo, pero cuando voy yo sola son unas bordes. Alguna vez hasta han hecho como que no me han visto y atendido a la de atrás. A mi siempre me dan unas ganas horribles de tirarles un merengue a la cara para quitarles esa mueca que ponen.

Aún así, si supiese que su trabajo depende de ello, no les pondría una valoración negativa. Si a mi me amargan los 30 segundos que espero a que me den mi macarrón, yo les fastidio por lo menos varios meses haciendo que les despidan. Además, ni que yo fuese siempre la más amable. Si tengo un mal día también puedo llegar a ser una borde, y eso que yo no tengo un trabajo de cara al cliente. Estoy segura que hay mucha más gente de la que me imagino que desprecia a todo aquel que trabaje en la hostelería. No tengo dudas de que la gente que pertenece al sector de servicio recibe mucho peor trato del que da. Así que le pondría la valoración positiva y asumiría que hay que ser abuela para que las de Martina de Zuricalday te sonrian.

Valoración

 Creo que esta es una situación muy difícil. Si una persona me ha tratado mal en la atención al cliente, lo normal es que yo me sienta triste, enfadado o decepcionado. Cuando alguien no me habla con respeto o no me ayuda bien, pienso que no ha hecho su trabajo como debería. En ese caso, lo más justo sería no dar una buena valoración, porque mi experiencia no fue buena.


Pero la situación cambia un poco cuando sé que de mi opinión depende el trabajo de esa persona. Igual si recibe una mala valoración puede perder su empleo o tener problemas con su jefe. Entonces empiezo a sentir dudas porque por un lado, quiero ser sincero y contar lo que pasó. Pero por otro lado, no quiero causar un daño muy grande a alguien que quizá estaba teniendo un mal día.


Yo creo que lo mejor es buscar un punto medio. No daría una valoración excelente si no se la merece, pero tampoco escribiría algo con rabia o insultos. Intentaría explicar la situación de forma tranquila y clara. Diría qué cosas no me gustaron y cómo me hicieron sentir, pero sin exagerar. Así la empresa puede saber que hay un problema y la persona puede mejorar.


También pienso que todos cometemos errores. A veces el estrés, el cansancio o problemas personales influyen en cómo tratamos a los demás. Por eso es importante ser justo y pensar bien antes de valorar. La sinceridad es importante, pero también la empatía y el respeto.


sábado, 28 de febrero de 2026

Valoración

En la sociedad de hoy en día nos fiamos más por el número de estrellas que tiene un establecimiento, antes  de dejarnos por nuestra intuición o nuestro instinto. Son más importantes los me gustas que nuestra capacidad de analizar. Cuando surge la pregunta de sí formaría parte de esta manera de guiar a la sociedad, lo tengo claro.

Para mí, la clave es no ser mala persona pero tampoco mentir. Yo lo tengo claro: si me tratan súper bien, lo digo y pongo las cinco estrellas encantada. Pero si me tratan mal, prefiero no decir nada. No voy a inventarme que todo fue perfecto porque sería mentira, pero tampoco quiero ser yo la razón por la que alguien se quede sin trabajo.

A veces se nos olvida que los que están al otro lado de la barra son humanos. Igual ese día tuvieron un problema en casa, están cansadísimos o simplemente tienen un mal día (como nos pasa a todas). Si voy y les pongo una valoración horrible, solo estoy empeorando las cosas.

Al final, creo que madurar es entender que no siempre tienes que decir todo lo malo que te pasa. Si no tengo nada bueno que aportar, prefiero quedarme callada. El silencio también es una opción y, sinceramente, me hace sentir mucho mejor conmigo misma no haber perjudicado a nadie. 

Valoración

Siento que las personas tenemos el derecho de acudir a un servicio, ya sea una tienda de ropa o una farmacia, y ser tratados con educación y respeto. Es el deber de las personas que trabajan en este tipo de servicios de cara al público a tratar bien a sus clientes. Sin embargo, cuando esto no ocurre, que considero que es una situación desgraciadamente más común de lo que me gustaría, los ciudadanos estamos en nuestro derecho a poder hacer una queja o valoración al respecto. Pero, es que esta situación, que aparentemente puede parecer obvia y sencilla de resolver, puede repercutir mucho en la vida de una persona. 

Por un lado, yo como cliente tengo el derecho a denunciar un trato irrespetuoso o malo en un servicio. ¿Por qué iba a tener que aguantar yo que una dependiente me trate mal en el Zara, o que en un restaurante no se me ofrezca un buen servicio? Pues evidentemente, las personas podemos quejarnos ante estas situaciones, siempre y cuando hagamos una valoración desde el respeto y sin querer arruinarle la vida a alguien.

Pero, por otro lado, entiendo perfectamente que trabajar de cara al público no es nada fácil. Estas personas, se enfrentan diariamente a clientes irrespetuosos, maleducados, impacientes... y lidiar 8 horas al día con este tipo de situaciones, desgasta a cualquiera. Además, creo que muchas veces las personas juzgamos al resto sin saber por lo que están pasando. Todas las personas tenemos días buenos y malos, y en nuestros malos días, pagamos nuestros problemas y preocupaciones con las personas que nos rodean. Yo misma lo hago, pero como no trabajo de cara al público, pues pago mis frustraciones con mis familiares y amigos. Así que, considero que los humanos actuamos de manera hipócrita en este sentido. 

Dicho esto, yo personalmente no haría una valoración negativa a un trabajador, sabiendo además que peligra su trabajo por ello, si ha sido una situación puntual. Evidentemente, si esta situación se repite con la misma persona y continuamente, pues ejercería mi derecho a quejarme, pero a priori, creo firmemente en que las personas merecen una segunda oportunidad. 

viernes, 27 de febrero de 2026

Valoración

 Decidir qué valoración dar cuando te han tratado mal no es algo sencillo, especialmente si sabes que esa opinión puede afectar directamente al trabajo de una persona en concreto. A veces surge la duda de si es mejor omitir o suavizar la experiencia para no perjudicar a nadie. Sin embargo, también es importante sincero con lo que has vivido. 


Cuando una persona acude a un restaurante, una tienda o cualquier servicio con trabajadores cara al público, no solo se espera recibir un producto, sino también un trato adecuado. La atención al cliente forma parte del servicio que se ofrece a una persona. Si ese trato es desagradable o irrespetuoso, es normal que influya en la valoración final del cliente. 


Es cierto que todos podemos tener un mal día. Los problemas personales, el cansancio o incluso es estrés del propio trabajo  pueden afectar al comportamiento del servicio.  Pero cuando se trabaja de cara al público, una parte esencial del puesto consiste en saber mantener una actitud profesional, incluso cuando no estas teniendo un buen día. Ese mal humor no se puede trasladar al cliente ya que no es culpable de tus problemas. 


Las reseñas existen para contar las experiencias de los clientes y para que el establecimiento pueda mejorar. Si nadie expresa las situaciones negativas, es difícil corregirlas. Además, otros clientes tienen derecho a saber lo que pueden encontrar.


En mi caso, no daría una buena valoración si me han tratado mal. Intentaría explicar lo que me ha pasado de forma sincera y respetuosa, sin exagerar ni faltar al respeto a nadie. Creo que la honestidad, expresada con educación, es necesaria para que tanto el trabajador como el lugar puedan  mejorar su servicio.

Valoración

 Dar una buena valoración de atención al cliente cuando te han tratado mal es una decisión difícil, sobre todo si sabes que de esa opinión puede depender el trabajo de una persona. A primera vista, puede parecer más fácil poner una reseña positiva para evitar problemas o no perjudicar a alguien. Sin embargo, también es importante ser honesto con la experiencia que uno ha vivido.

Si un cliente ha recibido un trato irrespetuoso o poco profesional, tiene derecho a contarlo. Las reseñas no solo sirven para evaluar a un trabajador, sino también para informar a futuros clientes. Ocultar una mala experiencia puede hacer que otras personas pasen por la misma situación. Además, las opiniones sinceras ayudan a mejorar los servicios.

Es cierto que todos podemos tener un mal día. El cansancio, el estrés o los problemas personales pueden influir en el comportamiento. Pero cuando alguien trabaja de cara al público, parte de su responsabilidad es mantener una actitud adecuada. No es justo que un cliente pague las consecuencias de un mal momento.

En mi caso, no daría una buena valoración si me han tratado mal. Sería respetuosa y explicaría claramente lo ocurrido, sin insultos ni exageraciones. También intentaría, si es posible, hablar directamente con la persona para expresar cómo me hizo sentir su actitud. De esta manera, la crítica puede servir para reflexionar y mejorar.

Creo que la honestidad, dicha con respeto, es la mejor opción. Una valoración no debe usarse para hacer daño, pero tampoco para esconder la verdad.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Valoración

 No entiendo muy bien la cuestión. ¿Existen trabajos donde vas y te tratan mal? Me parece una cosa muy curiosa. Si existiesen, creo que mandaría mi currículum. Podrías desahogarte tranquilamente y nadie me juzgaría por hacerlo, puesto que la gente viene a donde mi a que les insultes y les trate mal.

Creo que vi un vídeo de un restaurante en Estados Unidos donde si no comías la comida te pegaban. Me parece un poco agresivo, pero me parece también bastante gracioso. Algo fuera de lo común, curiosos y distinto.

En el aspecto de si pondría una mala valoración a un lugar donde me tratan mal, pero en el cual de eso trata el trabajo, no lo pondría. Si vas a poner una mala valoración del lugar por malos tratos donde ese es su trabajo, ¿por qué vas a ese lugar? Sabes a donde vas y como te van a tratar. Si no te gustan ese tipo de actitudes, ve a otro lugar donde te traten como a ti te gustaría. Me parece algo que no es muy coherente si va a un lugar donde sabes como es y decides quejarte acerca de ello.

Entrando en el jugado de si pondría una buena valoración, si me he sentido satisfecha de lo mal que me han tratado creo que si lo escribiría. Para reforzar a la compañía a que siga tratando mal. Al fin y al cabo yo he ido a ese lugar y sabía lo que me esperaba,

Valoración

Dar una buena valoración de atención al cliente si te han tratado mal, sabiendo que de ese comentario depende el trabajo de una persona, es una situación aparentemente sencilla de resolver, pero que da a lugar a diferentes opiniones.

Por un lado, para muchas personas lo más sencillo sería obviar el trato negativo recibido, y dar una valoración positiva. Pero, siendo fiel a mi forma de pensar y siendo una clienta a la que le han tratado mal o sin respeto, considero que lo justo es defender mi postura y poner una mala valoración. Tengo derecho de contar mi experiencia que ha hecho que me sienta incómoda. Además, los próximos clientes también merecen saberlo.

Puedo entender que todos podemos estar cansados, tener un mal día y equivocarnos, pero eso no le da derecho a tratarme mal y pagarlo con la persona inadecuada. Si trabajas de cara al público, debes tener la capacidad de dejar tus problemas a un lado y hacer tu trabajo sin que afecte a tu estado de ánimo.

Por todo esto, lo que haría en una situación parecida sería poner la reseña negativa e intentaría hablar directamente con la persona, con respeto, para decirle lo que me ha causado problemas, y que así pueda recapacitar, aprender, y actuar mejor en la próxima situación.


lunes, 23 de febrero de 2026

Mala valoración

 Nunca he tenido ninguna mala experiencia con ningún trabajador de una tienda o un restaurante. Tampoco he puesto nunca reseñas, de hecho no tengo ni idea de donde se ponen. Sin embargo, si tuviera que hacerlo no creo que me temblara el pulso aunque eso le costase el trabajo a alguien. Obviamente, solo se me ocurriría fastidiarle la vida a alguien sin motivo alguno. Pero si sufriese un mal trato por parte del empleado de una tienda sin venir a cuento, claro que le valoraría negativamente.

Uno de los principales requisitos de un trabajo de cara al público es tener un buen trato con los clientes. Entiendo que a veces puede ser complicado, hay mucho personaje por ahí suelto, pero el resto de clientes no tienen la culpa de ello. Así que los trabajadores, por mucho que hayan discutido con el cliente anterior, si yo le hablo de buenas maneras el tiene que hacer lo mismo, por mucho que le cueste, es su trabajo.

Este tipo de trabajos pueden parecer muy fáciles, sin embargo lidiar con la gente puede ser más complicado de lo que parece. Por ello tiene que ser gente tranquila y pacifista la que tenga estos puestos de trabajo. No todo el mundo sirve para trabajar de cara al público, hay gente que se calienta muy rápido cuando discute. Además, en una empresa hay muchos tipos de puestos de trabajo diferentes, no todo el mundo trabaja atendiendo clientes, quienes no sean capaces de tratar con las personas deberían trabajar en otro puesto que no requiera hablar con la gente.

Ya se que es un marrón perder el trabajo, pero hay mucha más gente igualmente capacitada y esperando una oportunidad laboral que tienen la capacidad de cara al público y lo pueden hacer mil veces mejor que el dependiente borde de turno.

domingo, 22 de febrero de 2026

Famosos hablando de política

 La política nos concierne a todos, por tanto todo el mundo tiene derecho a dar su opinión. Y el ser famoso te permite tener la oportunidad de transmitir tus ideas a muchísimas personas y así poder influenciarlas. Entiendo perfectamente que famosos como Mbappé jueguen con esa carta a su favor. Si uno está preocupado por lo que podría pasar en su país (o en otro), me parece que exteriorizar lo que uno cree es una forma muy inteligente de intentar ponerle freno. 


De hecho, consideró que hay veces que posicionarse mas allá de ser un método estratégico es completamente necesario, sobretodo cuando ya se están cometiendo injusticias. Y es que con lo que se está viviendo ahora en Estados Unidos, se ve más que nunca lo crucial que es que personas con una gran influencia salgan a denunciar las barbaridades que esta cometiendo el ICE, solo hay que ver la repercusión y la visibilidad que se le ha dado al tema después de las palabras de Bad Bunny o de Billie Eilish. 


Pero creo que lo que ha hecho Mbappé es completamente razonable. ¿Porque esperar a que se cometan las injusticias para posicionarse si estas se pueden prevenir?.


Entiendo la posición de Unai Simón y me parece compleménteme respetable, pero si todos los famosos fueran como él sería un problema. Es necesario que haya gente que se posicione, y que se hablen de los temas que afectan a la sociedad para poder darles visibilidad, el silencio a veces también te hace cómplice. 


No obstante, es importante que los famosos tengan cierta responsabilidad. No pueden decir su opinión sino están informados. Porque el difundir bulos con altavoces tan grandes es de las cosas más peligrosas que hay, porque solo fomentan el odio y la polarización de la sociedad. 

Declaración de famosos

 El cruce de opiniones entre Mbappé y Unai Simón ha abierto un gran debate. Por un lado, el frances no dudó en hablar en contra la extrema derecha en su país, argumentando que hay momentos donde la situación social es más importante que el fútbol. Mbappé cree que, como referentes, tienen el deber de no quedarse de brazos cruzados cuando ven que la sociedad se divide.

Sin embargo, Unai Simón ha defendido una postura totalmente opuesta. El portero del Athletic cree que los jugadores deberían centrarse en lo suyo, que es el deporte, y dejar la política para las personas responsables de ella. Según él, meterse en estos temas solo sirve para separar más a la gente, y defiende que su labor profesional termina cuando sale del campo. Para el ser futbolista no te convierte automáticamente en un experto que deba influirse en el pensamiento de los demás.

En el fondo, lo que vemos son dos formas de entender la fama. Mientras unos piensan que tener un altavoz tan grande te obliga a ablar ante causas sociales, otros prefieren que el fútbol siga siendo neutral donde no importe a quién votas.

Famosos hablando de política

Soy fiel defensora de que absolutamente todo lo que nos rodea es política. Ya sea desde qué marca decido comprar en el supermercado hasta a qué festival voy a ir este verano. En el fondo, cada acción que hacemos en nuestro día a día está muy relacionada con la política. Y si todo lo que nos rodea es política ¿por qué no hablar sobre ella?

Últimamente se están haciendo muy virales declaraciones de famosos apoyando diferentes causas asociadas con determinadas ideologías. Esto no debería ser un problema siempre y cuando estas personas estén informadas y no contribuyan a la propagación de bulos y falsa propaganda.

Sin embargo, el peligro aparece cuando los famosos apoyan causas solo por moda o imagen. A veces, parece que lo hacen más para quedar bien ante sus seguidores que por una convicción real. Si se posicionan sin entender a fondo el problema, pueden terminar reduciendo temas muy serios a simples frases hechas, haciendo que causas importantes parezcan algo pasajero.

Aun así, no hay que olvidar que estas personas tienen un altavoz enorme. Un solo mensaje suyo puede hacer que millones de personas se enteren de un problema que antes ignoraban. El problema es que ese poder es un arma de doble filo ya que si informan bien, ayudan mucho, pero si comparten datos falsos, confunden a muchísima gente que confía en ellos a ciegas.

En resumen, que los famosos hablen de política ayuda a que la sociedad sea más activa y no se quede callada. Al final, si todo lo que hacemos es política, es normal que ellos también digan lo que piensan. Lo importante es que nosotros, como público, aprendamos a escuchar con ojo crítico y no nos creamos todo solo porque lo diga alguien famoso.


Famosos hablando de política

 El debate sobre si los futbolistas o famosos deben meterse en política o temas sociales se resume muy fácilmente.¿Ser famoso te excluye de ser un ciudadano como cualquier otro que puede dar su opinión?

En mi opinión, es lógico que opinen. Un futbolista tiene millones de seguidores y su voz llega donde no llega la de un político tradicional. Cuando un deportista habla sobre el racismo, como se ha dado el caso de Vinicius esta última semana, consigue que mucha gente que no ve las noticias se interese por los problemas de su país. 

Sin embargo, que den su opinión también tiene un riesgo, la polarización. Hoy en día, la política es como un partido de fútbol, en el que o eres de un equipo o eres del otro. Si un jugador se posiciona, automáticamente gran parte de la población puede empezar a odiarlo, y el deporte, que debería unirnos, acaba dividido por ideologías. Además, existe el peligro de que una opinión sin importancia de un famoso influya en millones de personas.

En resumen, los personajes públicos tienen el derecho de dar su opinión política, pero deben hacerlo con cuidado. Su fama es un altavoz muy potente que puede ayudar a mejorar el mundo, pero si se usa mal, solo sirve para crear más ruido y división. La clave está en que hablen cuando realmente tengan algo que aportar, y que nosotros, como público, no olvidemos que ser un gran futbolista o una estrella no te convierte automáticamente en un experto en política o en problemas sociales.


Famosos hablando de política

Por una parte, las personas famosas deberían poder expresar su opinión públicamente, ya que al fin y al cabo son personas como todos los demás, con sus propios pensamientos y juicios, pero el problema que veo con esto es que al tener tanta influencia, lo que digan podría cambiar la opinión de muchas personas que les admiren, y en el caso específico de Mbappé, puede que incluso alterar el resultado de las elecciones.

 

Por otra parte, entiendo lo que dice Unai Simón; como son jugadores de fútbol, deberían centrarse en hablar solamente sobre fútbol y no sobre política, ya que son figuras con mucha importancia e influencia y podrían influenciar a muchas personas con su opinión. Encima, habrá muchas personas que no les importe que Mbappé haya dicho lo que ha dicho por que están de acuerdo con ello, pero si hubiera dicho algo con lo que no están de acuerdo, seguramente no les gustaría tanto que expresara su opinión libremente.

 

En mi opinión, como he dicho al principio, las personas famosas deberían poder decir lo que quieran, pero debemos educar bien a todas las personas para que tengan un pensamiento crítico que les permita analizar y criticar las opiniones de los personajes públicos, para así no seguir lo que digan ciegamente y poder formar su propia opinión.

Famosos hablando de política

 Cuando se trata de famosos, dar una opinión puede ser un arma de doble filo. Por una parte, ellos tienen el derecho de decir lo que piensan y expresarse sobre un tema, pero por otro lado, muchas veces se puede generar controversia sobre lo que dicen. Los medios no perdonan, y es muy común ver cómo la opinión de un famoso se convierte en tendencia rápidamente. Otro gran problema ligado a esto es la falta de pensamiento crítico y opinión propia, pues hay mucha gente que no cuestiona las opiniones de las celebridades que les gustan, y a veces por el hecho de que su famoso favorito haya dicho algo, lo siguen al pie de la letra. 

En este caso, Mbappé ha hecho una declaración sobre una situación de su país. Y a pesar de su gran impacto, considero que se ha expresado de una manera correcta, pues está promoviendo una iniciativa importante para los jóvenes de su país. Es importante promover el respeto y la iniciativa de la votación a los jóvenes, además que el futbolista ha reconocido que todavía es costoso involucrarse a esa edad pero aún así los alienta a hacerlo. Pienso que hay que saber identificar cuando una opinión es positiva, ya que estas personas famosas tienen mucha influencia sobre los jóvenes. Pero hay veces dónde no todo lo que dicen las celebridades es correcto, y más que limitar a los famosos de expresarse, hay que educar a los jóvenes y a todos en general de que hay que tener algo de pensamiento propio y no seguir ciegamente la opinión de alguien.

Con respecto a las declaraciones de Unai Simón, tiene sentido en parte lo que dice. No todo el mundo es experto en política, y entiendo que en parte tenga preocupación debido a que la influencia de Mbappé es enorme. Pero creo que la opinión del jugador en este caso es por una buena causa y hace un buen uso de su influencia, pues del caso contrario, si Mbappé usará su opinión para difundir antivalores, haría mucho daño, sobretodo por aquellas personas que no se detendrían a pensar si las opiniones que siguen son correctas o no.

Famosos hablando de política

Personalmente, pienso que las personas con una vida pública tienen el mismo derechos que los demás de hablar de política, esto incluye a los futbolistas. Al fin y al cabo también son personas y como tal, es lógico que tengan una opinión acerca de temas de interés social como es la política en este caso. 

Por una parte, están las declaraciones de Mbappé. El solo incitó a los jóvenes a votar y creo que de forma inocente sin ninguna intención oculta no nada por el estilo. Pienso que solo ha utilizado el altavoz que tiene ante la preocupación de la situación política en su país. Estoy segura de que ese mensaje que ha dicho ha llegado a muchas personas tanto dentro como fuera de su país, incluyendo a los jóvenes a los cuales estaba dirigido el mensaje principalmente. 

Por otra parte están las declaraciones de Unai Simón. También entiendo su punto de vista ya que hay que tener mucho cuidado con lo que se dice públicamente ya que puede llegar a tener un gran impacto en el pensamiento de las personas y más en los niños que ven a Mbappé como un ídolo. En este caso, el mensaje era algo positivo, pero imagínate por un momento que hubiera sido lo contrario y declarase a favor de partidos de extremas derechas, los cuales van en contra de los derechos de las personas. Aquí todo el mundo le estaría criticando y juzgando por lo que dice pero en el fondo está haciendo lo mismo, expresar su opinión.

Por eso pienso que hay que ser muy consciente de lo que se dice y el alcance que pueden llegar a tener tus palabras. Como ha dicho Unai, ellos no son expertos en política sino en futbol pero no significa que Mbappé no tenga derecho de expresar su opinión de forma pública si no hace daño a nadie, por supuesto. 

¿Famosos hablar de política?

Personalmente considero que los futbolistas deben tener derecho a poder dar su opinión de manera pública. Al fin y al cabo, son parte de la sociedad y tienen igual derecho que el resto a poder expresarse libremente y desde el respeto siempre. Eso sí, tienen que ser conscientes de que son claros referentes para muchos jóvenes, y que lo que dicen genera un gran impacto social. 

Creo que la intención de Mbappé era totalmente bondadosa, simplemente hizo uso de su altavoz para animar a la juventud a votar y a velar por la democracia de su país. Estoy segura de que sus declaraciones han llegado a sus pequeños fans y al menos les ha hecho pensar un poco. Pero, ¿Qué pasa, por ejemplo, si las declaraciones que da un futbolista de esta categoría incitan el odio o valores sexistas, homófobos o incluso racistas? Por que claro, si un futbolista, u otro famoso, transmite libremente esas barbaridades en público, también genera un impacto y un cambio de conducta y de manera de pensar en los más jóvenes. 

Por eso mismo también entiendo la postura de Unai Simón, que cree que los futbolistas deben de mostrarse públicamente indiferentes a temas de política. Evidentemente, esto no implica que los futbolistas no tengan sus posiciones políticas, que las tendrán, pero el portero lo que cree es que no deben mostrarse en una rueda de prensa por el gran impacto que pueden generar. 

En definitiva, mientras que los futbolistas hagan uso de su estatus e influencia para mejorar un poquito más la sociedad, no considero que esté mal, aunque siempre respetando a todo el mundo y siendo conscientes de la responsabilidad de sus palabras.

Declaraciones de famos@s

No he sabido qué responder ante esta “polémica”. He preguntado a muchas personas de mi alrededor y las respuestas han estado completamente divididas. Al final, he formado una opinión al respecto:

Por un lado, me parece respetable la opinión que presenta Unai Simón y no me parece totalmente descabellada. Al fin y al cabo, tiene razón en que Mbappé es un profesional del fútbol, y la política no es su especialidad. Y hablar sin saber (aunque yo muchas veces lo haga), no me parece que esté bien. Hay que tener en cuenta que muchas personas le idolatran y se van a creer lo que diga, sea lo que sea. 

Por otro lado, me parece que Mbappé tiene que tener en cuenta esa variable. Sin embargo, es injusto que se le atribuya toda esa responsabilidad. Parte de la educación proviene de las redes sociales y del contenido que consumimos, pero la mayor parte se aprende en casa. Por esto, creo que es importante que desde el colegio y la familia se incentive el pensamiento crítico para ser capaz de pasar un filtro por mensajes como los del futbolista u otras figuras públicas.

Además, Mbappé como cualquier otra persona (aunque no siempre se aplique) tiene derecho a la libertad de expresión. Está en su libertad de dar su opinión acerca de la situación política de su país. Pero de aquí surge la incógnita que hace que mi opinión se tambalee: ¿Qué pasaría si hubiera dado el mensaje opuesto? 

Creo que es muy fácil defender a Mbappé cuando la opinión que está expresando se alinea con los valores de una. Si imaginamos que su opinión era a favor de un partido con Vox (en España), nos parecería una aberración que esos mensajes se estén emitiendo en televisión. 

Por todo esto creo que lo importante no es que los futbolistas opinen o no, ya que los jóvenes van a estar expuestos a muchas opiniones además de las suyas. Sino que escuchen a muchas personas y les pasen el filtro de sus principios antes de formar su opinión, en lugar de creer ciegamente en personas que no están hablando de algo que conocen muy bien.

sábado, 21 de febrero de 2026

Famosos hablando de política

Neutralidad o voz activa son actitudes que se perciben como un debate constante en la comunicación actual . Si eres una persona famosa por tu profesión, sales en los medios de comunicación  y canales digitales, tienes que ser consciente de que lo que haces y lo que dices es visualizado por multitud de personas para los que puedes ser un modelo de vida y pensamiento.  Tienes que decidir que camino tomas, si hacer declaraciones sin riesgos o tomar una postura definida y dar visibilidad a los asuntos que te preocupan.  Es una decisión que todos tenemos que tomar en la vida, pero en el caso de los jugadores de futbol debido a su gran repercusión social, opino que tienen que ser especialmente cuidadosos porque no son expertos y pueden generar confusión masiva sobre todo en gente que aún no tiene forjada su personalidad.

El problema es que habitualmente la sociedad da mas credibilidad a la opinión de un famoso que a los expertos en un tema. Además, bajo mi punto de vista Mbappe, en su entrevista, no de ningún tipo de opinión a favor o en contra de ningún partido. Lo único que hace es utilizar el altavoz que tiene para animar a los jóvenes a votar.

Podemos opinar sobre si un personaje de repercusión social debe dar su opinión sobre asuntos que trascienden a su ámbito como sobre tantas otras cosas, nosotros, periodistas, influencers, deportistas o actores porque la libertad de expresión es un derecho que incluso refleja nuestra Constitución pero también tiene límites.

Es importante ser consciente de que el ser humano es libre y responsable de sus actos.

Famosos hablando de política

En la actualidad, deportistas como los futbolistas son claros referentes de la mayoría de jóvenes. De una manera indirecta, condicionan sectores como la moda, la publicidad de marcas e incluso la forma de pensar de los niños. Por esto mismo, considero que cualquier mensaje que transmiten, por simple que parezca, tiene un gran impacto social.

Por un lado, Mbappé mostró su preocupación por la situación política de Francia en una rueda de prensa. De una manera convincente, invitó a los oyentes a votar y defendió la importancia que tiene la participación democrática. Por otro lado, Unai Simón mostró sus dudas sobre si los deportistas deben pronunciarse públicamente sobre temas políticos o si deben limitar sus discursos a temas deportivos. 

Personalmente, creo que es importante transmitir la importancia del voto como derecho de los humanos. Sin embargo, considero que los futbolistas deberían evitar posicionarse públicamente a favor o en contra de una postura política concreta porque puede condicionar la opinión de muchos jóvenes. 

Creo que lo más correcto sería que los futbolistas y otros muchos famosos aprovecharan su visibilidad para fomentar la importancia de informarse y promover el desarrollo de un pensamiento crítico que permita a cada persona consolidar sus propias opiniones. Asimismo, en vez de decir públicamente lo que está bien o mal, deberían utilizar su fama para transmitir valores como el respeto y la libertad. Así, podrían contribuir positivamente a la sociedad sin interferir directamente en las decisiones privadas de cada ciudadano.


Famosos hablando de política

Hace unos días, Kylian Mbappé habló de política en plena concentración con Francia. No habló de fútbol, sino sobre el avance de la ultraderecha en su país y del papel de Marine Le Pen. Dijo que los extremos dividen y pidió a los jóvenes que fueran a votar. Fue un mensaje claro y directo, que obviamente generó ruido.

Mbappé no es un jugador cualquiera. Lo siguen millones de personas. Así que cuando habla, el mensaje llega lejos. Algunos lo aplaudieron, pero otros pensaron que no era el momento ni el lugar. Cosa q es normal, que haya división.

Después le preguntaron a Unai Simón qué opinaba. Y su respuesta fue bastante sencilla: él es futbolista y cree que los temas políticos deberían dejárselos a aquellos que si sepan, a veces se opina sin tener suficiente conocimiento. Y que prefiere centrarse en su trabajo, sin polémicas y sin atacar a nadie.

Yo, sinceramente, estoy más de acuerdo con Unai Simón. No porque los futbolistas no tengan derecho a opinar sino porque su influencia es enorme. Y cuando hablan de política, pueden generar más tensión que ayuda. No todos tienen la información completa.

El fútbol ya mueve demasiadas pasiones. Meter la política en medio puede complicarlo todo más. Supongo que cada uno es libre de hacer lo que quiera. Pero, creo es mejor centrarse en el deporte y dejar la política a quienes se dedican a ella, y así evitar problemas innecesarios.

Famosos hablando de política

 Kylian Mbappé habló recientemente sobre la situación política que se vive en Francia. Mostró su preocupación por el crecimiento de la ultraderecha, representada por Marine Le Pen. Además, hizo un llamamiento claro a los jóvenes para que no se queden en casa y vayan a votar.

Por su parte, Unai Simón opinó que cada persona es libre de expresar sus ideas, también los futbolistas. Sin embargo, señaló que deben ser conscientes de la influencia que tienen sobre millones de personas. Sus palabras pueden tener un gran impacto, sobre todo entre los más jóvenes.

En mi opinión, los jugadores de fútbol no dejan de ser ciudadanos por ser famosos. Tienen derecho a opinar sobre lo que ocurre en su país, igual que cualquier otra persona. Además, pueden utilizar su fama para transmitir valores positivos y fomentar la participación. Aun así, entiendo que haya quienes prefieran que se centren solo en el deporte, ya que cuando hablan de política pueden surgir polémicas y divisiones.

En conclusión, lo más importante es que los futbolistas hablen con respeto y responsabilidad. Aunque sean famosos, también pueden dar su opinión sobre lo que pasa en su país. Sus palabras llegan a mucha gente, sobre todo a los jóvenes, y pueden animarlos a participar y a interesarse más. Por eso, está bien que den su opinión si lo hacen de manera educada y sin obligar a nadie a pensar igual. Así, pueden ayudar a que más personas se involucren y reflexionen sobre temas importantes. Al final, todos tenemos derecho a expresar lo que pensamos, y ser famoso no cambia eso.

Famosos hablando de política

Kylian Mbappé habló recientemente sobre la situación política que se vive en Francia. Mostró su preocupación por el crecimiento de la ultraderecha, representada por Marine Le Pen. Además, hizo un llamamiento claro a los jóvenes para que no se queden en casa y vayan a votar.

Por su parte, Unai Simón opinó que cada persona es libre de expresar sus ideas, también los futbolistas. Sin embargo, señaló que deben ser conscientes de la influencia que tienen sobre millones de personas. Sus palabras pueden tener un gran impacto, sobre todo entre los más jóvenes.

En mi opinión, los jugadores de fútbol no dejan de ser ciudadanos por ser famosos. Tienen derecho a opinar sobre lo que ocurre en su país, igual que cualquier otra persona. Además, pueden utilizar su fama para transmitir valores positivos y fomentar la participación. Aun así, entiendo que haya quienes prefieran que se centren solo en el deporte, ya que cuando hablan de política pueden surgir polémicas y divisiones.

En conclusión, lo más importante es que los futbolistas hablen con respeto y responsabilidad. Aunque sean famosos, también pueden dar su opinión sobre lo que pasa en su país. Sus palabras llegan a mucha gente, sobre todo a los jóvenes, y pueden animarlos a participar y a interesarse más. Por eso, está bien que den su opinión si lo hacen de manera educada y sin obligar a nadie a pensar igual. Así, pueden ayudar a que más personas se involucren y reflexionen sobre temas importantes. Al final, todos tenemos derecho a expresar lo que pensamos, y ser famoso no cambia eso.

Valoración

  Yo no daría una buena valoración si el trato ha sido malo. Entiendo perfectamente que el trabajo de alguien puede depender de una reseña, ...