domingo, 1 de marzo de 2026

Valoración

Antes de nada, me parece importante decir que si una empresa o tienda despide a uno de sus trabajadores por una mala reseña, no sería un despido justificado, se necesitan varias malas opiniones antes de despedir a alguien. Si doy una valoración a la atención del cliente, no espero que sea la única que se tenga en cuenta.

Dicho esto, si el trabajador me trata muy mal, si que le pondría una mala reseña. Lo haría de manera respetuosa, intentando decir porque me ha parecido un mal trato, y como creo que se podría mejorar. 

Entiendo que trabajar en atención al cliente no es algo fácil. Hay clientes que son extremadamente maleducados sin ninguna razón, muchas veces se enfadan con los trabajadores por algo que no es su culpa... Pero esto es algo que deberías saber si vas a trabajar en algún trabajo que requiera interactuar con los clientes, y si crees que no podrías aguantarlo, sería mejor buscar otro trabajo. Pero es verdad que todo el mundo tiene su límite, por eso he dicho antes que me parece que deberían tomarse en cuenta varias reseñas, no solamente la mía; así, considerando reseñas escritas en diferentes situaciones, y no exclusivamente cuando el trabajador ha tratado mal a alguien, se podría tomar una decisión informada sobre si de verdad hay que despedirle o no.

 

valoración

Sinceramente, lo tengo muy claro: yo nunca dejaría una valoración negativa pública tras recibir un mal trato. Me parece que hoy en día somos demasiado rápidos para señalar con el dedo en internet sin pararnos a pensar en las consecuencias reales que eso tiene.

Para empezar, hay que tener un poco de empatía. Todos somos humanos y cualquiera puede tener un mal día. No sabemos qué problemas personales puede tener esa persona o si está pasando por una racha horrible. Poner una queja pública que cualquiera puede leer es hacer un daño permanente a su imagen y a la del negocio por un momento puntual de estrés o cansancio. Me parece totalmente desproporcionado que el trabajo de alguien dependa de un "calentón" mío en una reseña de Google. En lugar de eso, creo que hay formas mucho más honestas de actuar:


Por un lado hablarlo directamente: Si me han tratado mal, lo que hago es decírselo al responsable o al propio negocio. Así les doy la oportunidad de que cambien esa conducta de forma interna y privada, sin necesidad de exponer a nadie de esa manera.


Por otro lado no volver: Si el sitio no me gusta o me han atendido fatal, la solución es sencillísima: no vuelvo más. No necesito perjudicar a nadie en redes sociales; simplemente decido no darles más mi dinero ni mi tiempo.


En resumen, prefiero mil veces ser discreta y humana que participar en una crítica pública que le puede costar el puesto a alguien. Al final del día, mi conciencia está mucho más tranquila así.



valoracion

Antes de comenzar he de aclarar, que esto es algo muy alejado de la realidad, por una e individual reseña negativa por sí sola ningún empleado va a ser despedido de su empleo aunque claro, si hay mas trasfondo detrás si, pero solo por una reseña no puede ocurrir. Y si por alguna razón ocurre, sería despido improcedente, lo cual sería llevado a los tribunales.

Después tendríamos el caso de que acumulara muchas quejas ese empleado y la mía fuera la gota que colmó el vaso, pero en ese caso no sería culpa de mi reseña, sino un conjunto de factores en el cuál la reseña podría ser fácilmente reemplazada por otra cosa.

Entonces poniéndome en situación si dejaría la reseña, si en un negocio he sido mal atendido y quisiera advertir y compartir la experiencia con otros posibles consumidores, no supondría carga moral ninguna que ello pudiera afectar negativamente al trabajador de ahí ya que el resultado podría haber sido radicalmente distinto si se hubiera dado un trato deseable o al menos aceptable. Una cosa es defender a los trabajadores y otra defender cualquier cosa que haga un trabajador. 


Valoración

 La verdad es que en esta situación se me haría muy complicado tomar una decisión. Por un lado pienso que si en algún restaurante me hacen sentir mal, tengo todo mi derecho a quejarme. Todos tenemos el derecho a que cuando vamos a un restaurante o algún otro sitio, nos traten con educación, y cuando esto no sucede poner una mala reseña es totalmente entendible que alguien ponga una mala reseña.


La situación cambia cuando el trabajo de una persona depende de esa reseña. Entiendo perfectamente que los trabajadores pueden tener días malos ya que en muchas ocasiones tienen que tratar con clientes impresentables que no respetan el trabajo de los demás. Todos en alguna ocasión hemos actuado de mala manera con otra persona por algo que ni esa misma persona nos ha hecho. Por eso mismo podría llegar a entender la actitud que tiene la otra persona y por esa razón en una primera ocasión no pondría una mala reseña, y mucho menos si el trabajo de esa persona depende de la reseña.


En este caso lo que haría antes de poner una mala reseña sobre la persona que me ha hecho sentir mal, lo que haría sería entrar a mirar las reseñas del lugar y ver si hay alguna mala reseña sobre esa persona. En caso de que otra persona hubiese puesto alguna mala reseña sobre esa persona me plantearía si su actitud fue algo puntual de ese día o es algo más propio de su actitud. En caso de que el caso fuese al revés y leyese reseñas positivas, no pondría una mala reseña.


Yo no pondría una mala reseña y ante la duda lo que haría sería volver y ver si ese empleado vuelve a tener la mala actitud que tuvo conmigo el primer día. En caso de que su actitud volviese a ser la misma empezaría a plantearme si poner una mala reseña sería una buena opción.


valoración

 Odio a las señoras que trabajan en Martina de Zuricalday. Cuando voy a comprarme un macarrón de chocolate siempre me miran mal. No se si es porque digo macarrón con la erre fuerte, porque tengo 17 años o porque no me gasto mucho dinero, pero siempre me siento despreciada por ellas, como si me mirasen por encima del hombro. Cuando voy con mi abuela a comprar una bandeja de relámpagos son las más simpáticas del mundo, pero cuando voy yo sola son unas bordes. Alguna vez hasta han hecho como que no me han visto y atendido a la de atrás. A mi siempre me dan unas ganas horribles de tirarles un merengue a la cara para quitarles esa mueca que ponen.

Aún así, si supiese que su trabajo depende de ello, no les pondría una valoración negativa. Si a mi me amargan los 30 segundos que espero a que me den mi macarrón, yo les fastidio por lo menos varios meses haciendo que les despidan. Además, ni que yo fuese siempre la más amable. Si tengo un mal día también puedo llegar a ser una borde, y eso que yo no tengo un trabajo de cara al cliente. Estoy segura que hay mucha más gente de la que me imagino que desprecia a todo aquel que trabaje en la hostelería. No tengo dudas de que la gente que pertenece al sector de servicio recibe mucho peor trato del que da. Así que le pondría la valoración positiva y asumiría que hay que ser abuela para que las de Martina de Zuricalday te sonrian.

Valoración

 Creo que esta es una situación muy difícil. Si una persona me ha tratado mal en la atención al cliente, lo normal es que yo me sienta triste, enfadado o decepcionado. Cuando alguien no me habla con respeto o no me ayuda bien, pienso que no ha hecho su trabajo como debería. En ese caso, lo más justo sería no dar una buena valoración, porque mi experiencia no fue buena.


Pero la situación cambia un poco cuando sé que de mi opinión depende el trabajo de esa persona. Igual si recibe una mala valoración puede perder su empleo o tener problemas con su jefe. Entonces empiezo a sentir dudas porque por un lado, quiero ser sincero y contar lo que pasó. Pero por otro lado, no quiero causar un daño muy grande a alguien que quizá estaba teniendo un mal día.


Yo creo que lo mejor es buscar un punto medio. No daría una valoración excelente si no se la merece, pero tampoco escribiría algo con rabia o insultos. Intentaría explicar la situación de forma tranquila y clara. Diría qué cosas no me gustaron y cómo me hicieron sentir, pero sin exagerar. Así la empresa puede saber que hay un problema y la persona puede mejorar.


También pienso que todos cometemos errores. A veces el estrés, el cansancio o problemas personales influyen en cómo tratamos a los demás. Por eso es importante ser justo y pensar bien antes de valorar. La sinceridad es importante, pero también la empatía y el respeto.


Valoración

Antes de nada, me parece importante decir que si una empresa o tienda despide a uno de sus trabajadores por una mala reseña, no sería un des...