A mí personalmente no me disgusta el arte urbano cuando está bien hecho y cuando está en un sitio donde tiene sentido. Hay grafitis que son obras de arte, que transmiten cosas o hacen que un sitio aburrido se vea con más vida.
Si alguien viene y pinta la puerta del garaje sin permiso, y encima toca pagar, y además más de una vez, 2500 euros para volver a dejarla como estaba, en mi opinión, eso no es arte, sino vandalismo.
A mí sinceramente, ver la puerta del garaje pintada no es algo que me moleste mucho, lo que si me importa, es que al final ese dinero podría ir a cosas mucho más útiles, y da un poco de impotencia que se desperdicie porque a alguien le da por pintar donde no debe.
Creo que el problema no es el grafiti en si, sino el respeto. Si un grafitero quiere expresarse o cualquier cosa, puede hacerlo en muros habilitados, en espacios públicos donde esté permitido, o incluso pedir permiso a un propietario. Pero pintar así por si, sabiendo que perjudica a los demás, me parece bastante egoísta. A parte, creo que la gente se puede sentir “invadida”, como si hubieran ocupado su espacio sin permiso, aunque no sea mi caso.
Como solución propondría algunas medidas como poner cámaras, hablar con el ayuntamiento a ver si pueden hacer algo…
No se si serviría al 100% pero por intentar no perderíamos nada y de esta manera podría no volver a pasar nada..
En conclusión, los grafitis pueden ser arte, pero no cuando se hace en propiedad privada sin permiso.
Ahí ya deja de ser arte y pasa a ser vandalismo en mi opinión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario