Dinero o amistad
Después de darle vueltas toda la noche, he decidido que no voy a tomar ninguna decisión sobre el dinero sin hablar primero con mi amiga. Ella es la que más tiene que perder aquí, la que vivió esa mierda en primera persona. Así que mañana por la mañana la llamo, quedamos donde sea (un café tranquilo, su casa, donde ella quiera), y se lo cuento todo de frente.
Le digo exactamente cómo pasó: que hace un año, en una noche tonta con cervezas de más, le conté la historia a un chico sin nombrarla a ella ni dar detalles que la identificaran directamente. Que no pensé que tuviera consecuencias. Que ahora ese chico me ha llamado diciendo que lo ha convertido en guion, que le ofrecen un pastón por venderlo a una plataforma, y que me ofrece una parte a mí. Le explico que no he aceptado nada todavía, que no quiero tocar ni un euro sin saber qué piensa ella.
Y luego le pregunto directamente: «¿Qué quieres que haga? ¿Prefieres que le diga que no al dinero y que intente que retire el guion? ¿O que lo deje correr porque ya ha pasado tiempo y no quieres removerlo más? ¿Quieres que le diga que no mencione nada de ti, o que luche por pararlo legalmente si hace falta?».
Depende 100 % de lo que ella decida. Si me dice que no quiere ni oír hablar del tema y que pase página, pues rechazaré el dinero y le diré al chico que no cuente conmigo para nada. Si me pide que luche por pararlo, iré con ella a donde haga falta, abogados incluidos. Y si, por lo que sea, dice que le da igual y que coja lo que me ofrezcan… bueno, entonces ya veré, pero la verdad es que ahora mismo no me veo aceptándolo aunque ella me dé permiso. Me sentiría sucia igual.
Lo importante es que ella sea la que mande en esto. Es su historia, su dolor, su familia. Yo solo fui la que metió la pata abriendo la boca. Así que primero le pregunto, escucho, y luego actúo según lo que ella quiera. Punto. No hay millón que valga más que eso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario