Todavía me parece irreal que después de tantos años, el colegio esté a punto de terminar. Echando la vista atrás, me quedo sin duda con las personas; con mis amigas que empezaron siendo compañeros de clase y han acabado siendo fundamentales en mi día a día. Me llevo las risas inaguantables en clase, los ratos de agobio antes de un examen…
Si tuviera que borrar algún recuerdo, probablemente serían los momentos de frustración extrema o las noches sin dormir por tener que estudiar, que a veces me han hecho olvidar lo que realmente importa. Sin embargo, sé que incluso esos malos ratos has sido necesarios para mi crecimiento personal.
En conclusión principal el colegio no ha sido solo estudiar, sino aprender a conocerme a mí misma y a gestionar mis miedos. Me voy con cierta incertidumbre por lo que viene ahora, pero con muchas experiencias aprendidas que espero que me hayan preparado para lo que me viene en el futuro.. Ha sido un camino largo, a veces duro, pero que ha valido totalmente la pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario