Si para ser una gran artista debo estar previamente traumatizada y estar toda mi vida condicionada por ese trauma, definitivamente preferiría no ser una gran artista y priorizaría mi salud mental.
Al fin y al cabo, si es algo vocacional, es algo que puedo disfrutar cuando lo hago, sin necesidad de vivir de ello o de la excelencia. Sinceramente, no veo de qué me sirve ofrecer proyectos excelentes a los demás para satisfacerlos si yo no estoy bien conmigo misma.
Hay que tener en cuenta, que cuando te mueves por la vocación, te mueves por aquello que te hace feliz. Por tanto, el objetivo principal siempre es ser feliz, y si es así, es absurdo renunciar a ser feliz sufriendo un trauma solo para poder conseguir la excelencia. Porque entonces te estarías moviendo por la obsesión y no por la vocación, porque si de verdad te estuvieras guiando por la vocación, la cual en mi opinión va ligada a la felicidad, no renunciarías a parte de ella para conseguir tu objetivo.
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