Tengo 18 años y me acabo de dar cuenta de que tormento es sinónimo de éxito, como calma es de mediócre. Casi siempre, por no decir en el 100% de los casos, un buen escritor no se avala única y exclusivamente de sus experiencias y aprendizajes tan desgraciadamente romantizados y que posteriormente son consumidos y aclamados por sus lectores. Un escritor exitoso se las ha ingeniado para tener un don de transmitir a los demás: de relatar lo que ve, huele, escucha, siente de forma creativa y cuanto menos cautivadora.
No es tanto lo que vivieras en tu infancia sino como respondes a ello y las habilidades que decidas explorar en un futuro. Eso es lo que que determina cómo serás clasificado por dios sabe quien cuando publiques.
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