Madre, si te llega está carta, ya estaré muerto
Madre, se que es la última vez que te voy a dedicar mis palabras, y realmente no sé qué escribir en una ocasión como esta. Pero no quiero causarte dolor ni mucho menos tristeza, porque sé que a lo largo de la vida ya te he hecho pasar por eso. Así que hoy quiero agradecerte por todo lo que has hecho por mí, por enseñarme a luchar por la justicia y por haber cuidado de mis valores. Has hecho un gran trabajo por mí todos estos años y para mí es un honor haber luchado hasta el final, aunque eso me cueste la vida.
No te voy a mentir, tengo mucho miedo, como nunca antes he tenido. Sabes que en el fondo siempre he sido un cobarde, pero como tú me has enseñado, ser valiente no implica dejar de sentir miedo, sino soportar todo lo que implica salir adelante, y eso es lo que haré el día de hoy. Cómo desearía estar a tu lado y abrazarte como cuando era pequeño y me sentía asustado por mis pesadillas. Y a pesar de que hoy estoy viviendo en una, pronto despertaré y te abrazaré desde mi alma. Será un abrazo eterno que te acompañará en donde sea que estés, porque cuando leas esta carta y mires al cielo, ahí estaré yo sonriendo. Así que sin más, gracias por todo lo que has hecho por mí madre. Sigue viviendo con amor, así como viviste amándome a mí, hasta que algún día nos veamos de nuevo.
Con cariño,
Tu hijo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario