Dentro de poco terminamos el cole, pero yo creo que ni yo ni nadie somos conscientes de lo que eso conlleva. Termina toda una etapa de mi vida, y ya solo me quedarán los recuerdos; algunos buenos y algunos otros no tan buenos.
Gracias al cole he conocido a gente que espero que me acompañen por muchos años más. Pensar en el final de curso me da mucha felicidad, pero al mismo tiempo me da mucha pena. Mucha gente del curso que dejaré de ver, compañeras de clase con las que a día de hoy tengo mucha relación y que en un futuro probablemente perdamos relación, dejar de ver a mis amigas de toda la vida 6 horas al día, monitoras del comedor, profesores, calasanz, espacios del cole…
Y aunque me lleve un buen recuerdo del cole, hay cosas que no repetiría. No repetiría el estrés de calcular la nota que tengo que sacar en el siguente examen, no repetiría esas clases con ese profesor que me hacía dudar de mi misma, no repetiría ese sensación de competir por una nota para entrar en la carrera que quiero. Aun así, soy totalmente consciente que en la universidad y en el futuro, en mi trabajo, estas cosas que no quiero que estén en mi vida, seguirán estando. Quizás en menor medida, o quizás manifestándose de otra forma.
Pues tengo bastante miedo de empezar una nueva época, pero al mismo tiempo estoy expectante de lo que pase. Creo que es normal esa sensación de vértigo que siento por todo lo que el final de curso conlleva, aún así, estoy emocionada, por terminar una etapa, y empezar otra nueva, descubrir los nuevos recuerdos buenos y malos que me esperan.
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