Siempre nos han vendido la idea de que los mejores artistas son los que peor lo han pasado. Parece que, si no tienes un trauma o una vida súper complicada, no puedes ser un buen pintor o un gran escritor. Pero, si lo piensas bien, esto es más un mito que otra cosa.
Es verdad que cuando pasas por algo malo, te salen emociones muy fuertes. Al final, el arte sirve para soltar todo eso y desahogarse, y eso hace que la gente que te lee o te ve conecte rápido contigo porque todos hemos sufrido alguna vez.
Pero ojo, porque estar triste no te hace tener más talento por arte de magia. Puedes tener muchísima imaginación y crear cosas increíbles sin necesidad de estar pasándolo fatal. De hecho, es bastante malo eso de pensar que el artista tiene que estar "atormentado", porque al final parece que estamos diciendo que sufrir es bueno, cuando la salud mental es lo primero.
En definitiva, haber tenido una vida difícil puede ser un empujón para crear, pero no es la única forma de hacerlo. Se puede hacer arte buenísimo desde la tranquilidad y estando bien. No hace falta estar roto para ser un genio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario