El si los famosos deberían hablar sobre política es una cuestión meramente dependiente del famoso/a que quiere expresar su opinión. Nunca vamos a poder impedir que un famoso diga lo que quiera en los medios de comunicación, y eso puede favorecer a nuestra ideología, o en muchos casos perjudicarla.
Siempre tenemos que valorar la capacidad crítica de reflexión de los famosos ante los dilemas sociales. Porque sí, desde que evolucionó el Homo sapiens ha habido gente que no debería, pero que tiene un altavoz enorme, y eso jode. Pero pecamos de caer en la incoherencia, no podemos pensar que los que a mí favorecen pueden hablar y los que no no, porque podríamos llegar a convertirnos en justo lo que juramos destruir; paradójicamente hay mucha gente de izquierdas cuyo orgullo y extremismo limita más libertades individuales que un f*cha. Dejando estas afirmaciones más que entendidas por todos y que ya se empiezan a repetir, vamos a centrarnos en lo que dijo Mbappé, no el hecho de que se atreviera a hablar de política en público, que al parecer es considerado deporte de alto riesgo, sino en el mensaje que quiere transmitir.
Yo quiero ser clara, y creo que lo que está haciendo Mbappé es algo que muchos famosos deberían atreverse a hacer hoy. Porque si yo pudiera y tuviera a 3 millones de personas a las cuales le va a influir lo que vaya a decir, lo haría sin tapujos, un mensaje meditado y claro pero directo al grano. Tal y cómo están las cosas, cualquier incitación a la movilización de la sociedad y sobre todo de los jóvenes es necesaria, desde un profesor de historia en sus clases hasta una abuela hablando con sus nietos, necesitamos cada aliento.
Quiero aclarar que tener la libertad de poder hablar no te limita a hacerlo (como en el caso de Unai Simón) que como siempre los derechos no obligan, pero que hoy en día la provocación e incitación están más que invitadas a sentarse a cenar con nosotros.
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