viernes, 9 de enero de 2026

¿Dinero o amistad?

Al recibir la llamada, mi primera reacción fue de asombro. No esperaba saber nada más de ese chico después de un año, y mucho menos por este motivo.

Se me pasaron muchos pensamientos por la cabeza. Por un lado, nunca me imaginaría que aquel chico recordaría cada detalle de la historia que le conté, simplemente para desahogarme. Por otro lado, sentí miedo porque me contactó por un tema muy delicado, que no solo me involucra a mí.

Después de unos segundos en silencio, sin saber que responder, colgué el teléfono y dediqué un rato a pensar sobre todo lo ocurrido. Fue entonces cuando me dí cuenta de la gravedad del tema. No era solo una historia que él quisiera convertir en guión, sino un caso real, que implicaba tanto a la familia del niño fallecido como a mi mejor amiga (y a su familia). Si se llegaba a saber que fui yo quien habló con el chico, ambas partes involucradas podrían pedir responsabilidades por vía judicial.

Teniendo todo esto en cuenta, tomé decididamente una decisión: rechacé la oferta económica y decidí que iba a contarle lo ocurrido a mi amiga, para que su familia pudiera asesorarse con abogados y valorar cómo actuar. Sentí que esta era la decisión correcta, ya que mi mejor amiga me había ayudado en los momentos más difíciles y no podía fallarle. Asimismo, me tranquilicé pensando que, aunque yo le había contado la historia a aquel chico, también pudo enterarse por otros medios ya que fue un tema que conmocionó a toda una ciudad, y además, en ningún momento había desvelado nombres ni identificado a mi amiga. 

Todo esto me hizo aprender que este tipo de historias, aunque sean públicas, no nos pertenecen


No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Dinero o amistad?

Hace algo más de un año una amiga me contó que había fallecido su padre, el cual cometió un hecho que hizo mucho daño, ya que mató a un niño...