Lo primero de todo, tengo claro que al recibir la llamada, no le daría ninguna respuesta en ese momento. Una decisión tan importante no se puede tomar a la ligera, y sobre todo, cuando no me involucra solo a mi. Probablemente le pediría unos días para tomar la decisión, y durante ese tiempo, lo más seguro es que no me quitase la idea de la cabeza. Al final, la culpa podría conmigo y terminaría contándole todo a mi amiga.
Empezaría disculpándome, y luego le daría todos los detalles de lo ocurrido. Una vez en ese punto ya no hay nada más en mi mago. Si mi amiga se enfadase conmigo estaría en todo su derecho, y por supuesto, yo haría todo lo posible por frenar el proyecto.
En caso de que mi amiga me personase, dejaría en sus manos la decisión de que hacer: si aceptar el dinero, o si ayudarme a convencer al escritor del guion de que no lleve el proyecto adelante. Si por algún casual mi amiga hubiese superado la situación que tenía en la familia y decidiese aceptar el dinero, obviamente le ofrecería a ella la mayor parte, ya que como he dicho antes, esta es su historia.
Por eso, en cualquier caso, considero que al no ser una historia mía, sino el producto de un error que cometí en el pasado, no es justo que sea una decisión individualmente mía. Por eso, creo que la única decisión acertada es sincerarme con mi amiga y hacer frente a las posibles consecuencias.
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