Madre,
Si te llega esta carta, ya estaré muerto. Mañana partiré al frente a luchar y no se si volveré. Le he pedido a un compañero que envíe la carta por mí si no vuelvo.
Es difícil describir todas las cosas que siento ahora mismo. Siento dolor por no poder volver a veros a ti ni a papá o a los abuelos, siento tristeza por saber que mi muerte solo será una entre miles. Pero también siento una extraña paz, sabiendo que, por lo menos, ya no tendré que soportar este infierno al que llamamos guerra .
Espero que todo esto acabe pronto y que podáis volver a tener una vida pacífica, que mis hermanos puedan ir a la escuela sin el temor de los constantes bombardeos, que podáis caminar tranquilos por las calles, aunque ahora estén destrozadas.
Por favor, os pido que no lloréis por mí. Seguid hacia adelante y recordad los momentos que tuvimos, no los que nunca podrán ser. Recordarme con alegría, no con tristeza.
Vuestro hijo mayor, que os querrá siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario