domingo, 18 de enero de 2026

BLOG 6

 Querida madre,

Si estas líneas llegan a tus manos, significa que ya no estaré. Me han condenado esta mañana, a las siete en punto, bajo un cielo que ni siquiera se dignó a llover. No hubo juicio de verdad, solo voces que gritaban mi nombre como si fuera un insulto. Me acusaron de cosas que no hice y de otras que sí, pero que hice por creer que había un mundo mejor. Ahora sé que la verdad es lo primero que muere en la guerra. No llores por mí, madre. Llora por los que se quedan, por los que tendrán que cargar con el silencio de los que callamos para siempre. Llora por mi hermana, que se quedará sin hermano mayor; por padre, que fingirá que no le duele porque así le enseñaron los hombres de su tiempo. Diles que no me arrepiento de haber elegido un bando, sino de que los bandos existieran. He pensado mucho en ti estos días. En cómo me peinabas con los dedos cuando era pequeño, en el olor a pan recién hecho que salía de la cocina, en la forma en que rezabas bajito cuando creías que nadie te oía. Esas cosas pequeñas son las que me han sostenido hasta el final. No las grandes ideas, no las banderas. Solo tú. Si algún día pasa por casa un hombre con los ojos cansados y te pregunta por mí, dile que morí pensando en el sabor de tu caldo de gallina y en la risa de los niños que jugaban en la plaza. Dile que no tuve miedo al último momento, porque el miedo se acaba cuando ya no queda nada que perder. Perdóname por no haberte abrazado más veces, por haber discutido por tonterías, por haberme ido sin despedirme como merecías. Perdóname también por dejar que esta guerra nos robe lo poco que teníamos. Madre, vive. Vive por los dos. Cuida el huerto, canta las canciones que me cantabas, y cuando veas salir el sol, piensa que una parte de mí está en esa luz que calienta la tierra. No me busques en los cementerios ni en las fosas. Búscame en los sitios donde fuimos felices. Te quiero más de lo que las palabras saben decir. Hasta siempre, Tu hijo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Carta

  Querida Ama, Estás recibiendo esta carta porque sé que me van a ejecutar, pero lo último que quiero hacer antes de que llegue este cruel m...