La verdad es que el tema de la política me parece que es algo que en situaciones del día a día no debería afectar, es más seguramente existirán amistades en las que uno no conozca la ideología política del otro y sean completamente diferentes. En el caso de conocer la ideología política y sean diferentes, no me parece que pueda afectar en la amistad ya que lo importante siempre es el respeto y la lealtad.
Por esto mismo es por lo que mi amistad nunca se ha visto afectada, sin embargo cuando el hijo de mi amigo soltó ese comentario lleno de odio, agresividad y maldad no podía dejarlo pasar. El hecho de la ideología política ya pasó a un segundo plano ya que eso ya no se trataba de política, sino de un comentario totalmente fuera de lugar. En mi opinión lo peor no fue el comentario, ya que no deja de tratarse de un chaval que no tiene ni 18 años, lo que más me impactó fue que su padre, mi amigo desde hace años, no solo no le llamase la atención sino que le rió el comentario. Esto no solo me impactó, también me hizo reflexionar sobre la educación de mi amigo ya que reir un comentario de su propio hijo deseando la muerte de alguien me parece algo totalmente fuera de lugar.
Ante esta situación la verdad es que sinceramente creo que mi lado más agresivo saldría, ya que bromear con matar a alguien es algo muy grave. Sin embargo tengo claro que haría lo posible por retener esa ira ya que si no lo hago estaría al mismo nivel de poca educación que ellos. Por eso mismo lo que haría sería tranquilizarme y tras eso con un tono de voz serio invitar al amigo de mi hijo a reflexionar sobre su comentario y a mi amigo a replantearse la educación inculcada a su hijo. Después de esto le haría ver al hijo que las veces que un presidente ha sido asesinado a lo largo de la historia nunca ha salido bien, con el objetivo de hacerle ver que matar a alguien nunca va a traer nada positivo.
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