viernes, 27 de febrero de 2026

Valoración

 Decidir qué valoración dar cuando te han tratado mal no es algo sencillo, especialmente si sabes que esa opinión puede afectar directamente al trabajo de una persona en concreto. A veces surge la duda de si es mejor omitir o suavizar la experiencia para no perjudicar a nadie. Sin embargo, también es importante sincero con lo que has vivido. 


Cuando una persona acude a un restaurante, una tienda o cualquier servicio con trabajadores cara al público, no solo se espera recibir un producto, sino también un trato adecuado. La atención al cliente forma parte del servicio que se ofrece a una persona. Si ese trato es desagradable o irrespetuoso, es normal que influya en la valoración final del cliente. 


Es cierto que todos podemos tener un mal día. Los problemas personales, el cansancio o incluso es estrés del propio trabajo  pueden afectar al comportamiento del servicio.  Pero cuando se trabaja de cara al público, una parte esencial del puesto consiste en saber mantener una actitud profesional, incluso cuando no estas teniendo un buen día. Ese mal humor no se puede trasladar al cliente ya que no es culpable de tus problemas. 


Las reseñas existen para contar las experiencias de los clientes y para que el establecimiento pueda mejorar. Si nadie expresa las situaciones negativas, es difícil corregirlas. Además, otros clientes tienen derecho a saber lo que pueden encontrar.


En mi caso, no daría una buena valoración si me han tratado mal. Intentaría explicar lo que me ha pasado de forma sincera y respetuosa, sin exagerar ni faltar al respeto a nadie. Creo que la honestidad, expresada con educación, es necesaria para que tanto el trabajador como el lugar puedan  mejorar su servicio.

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