La verdad es que este tema me ha hecho pensar mucho, sobre todo porque siempre he defendido la belleza real en mis redes. Yo nunca he tenido complejos con mi peso, pero si el médico me dice que es un tema de salud, está claro que tengo que hacer algo. Me dan a elegir entre la pastilla rápida o el camino largo de dieta y ejercicio, y sinceramente, no sé qué elegiría. Si escogiera la pastilla, no me importaría nada reconocerlo; si alguien me pregunta cómo lo he hecho, se lo diría tal cual sin inventarme historias de que solo como lechuga, porque no sería verdad.
Sin embargo, aunque tomara ese camino fácil, sé que en el fondo me sentiría mucho mejor conmigo misma si lo lograra con constancia. El esforzarte, cambiar tus hábitos y ver los resultados por tu propio mérito creo siento que puede dar un subidón de autoestima que una pastilla no puede . Al final, cumplir algo que tú misma te has puesto te hace sentir más fuerte, no solo físicamente, si no también mentalmente.
Supongo que el dilema no es solo cómo te ven los demás, sino cómo me siento yo cuando me miro al espejo sabiendo todo el trabajo que he hecho. Me sentiría más orgullosa de decir que he aprendido a cuidarme de verdad que de decir que simplemente me tomé algo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario