Considero que los avances en la medicina estética son seguros y pueden ayudar a muchas personas. Sin embargo, estoy en contra de los retoques estéticos que se realizan únicamente por presión social, para agradar a otros o por moda. Debe ser una decisión muy meditada, pensando también a largo plazo, y siendo consciente de los riesgos de salud que puede suponer una cirugía estética. Por eso, creo que es prioritario el trabajo interno y la aceptación de nuestros complejos antes de tomar una decisión así.
En el caso de un día ir al médico, y que me digan que tengo que bajar de peso, lo primero que haría sería preguntar por la gravedad de mi problema de salud y en base a eso tomar una decisión.
Por un lado, si tuviera un problema grave de salud y el médico me indicase que es urgente bajar de peso en un periodo muy corto de tiempo, valoraría la opción de tomar la pastilla, y lo haría sin culpa. La salud es prioritaria y si el médico me la recomienda, es que es segura y necesaria.
Por otro lado, si mi problema de salud me permitiera tener un margen mayor de tiempo, no dudaría en elegir la constancia. Soy una persona muy disciplinada, y preferiría el camino de llevar un estilo de vida saludable, con una dieta y actividad física. Me gustaría vivir el proceso real, sufriendo y esforzándome, para así poder valorarlo cuando alcance mis objetivos. Además, esta opción me haría sentirme muy orgullosa de mí misma.
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