Luego pienso en otros famosos defendiendo sus ideas y me entra el miedo. Si entre las personas normales ya hay muchos con ideologías extremas, me imagino que entre los personajes públicos, que en general pertenecen a las clases sociales más privilegiadas, hay una mayor concentración de gente desconectada de la realidad del resto. No me gustaría que estas personas extendiesen sus opiniones. Además, al igual que se les puede pagar para decir que esta marca es mejor que esta otra, se les puede pagar para decir que este partido político es mejor que este otro.
Sin embargo, tampoco tengo claro que las ideas políticas de la mayoría se basen en información mucho más fiable. A todos nos influye mucho lo que vemos en redes sociales, las cuales están plagadas de información falsa y cuentas que extienden opiniones políticas para defender intereses propios.
Entonces, ¿cuál es la solución? ¿Deberíamos prohibir que se hablase de política en las redes sociales? Pues claro que no, porque nos acabaríamos convirtiendo en un país autoritario. Además, ni que fuesen mejor que solo se pudiese acceder a las opiniones políticas que se escuchan en casa o en la calle.
En mi opinión, lo único que se puede hacer es intentar educar a personas con pensamiento crítico desde los colegios, para que cada uno pueda poner su propio filtro. Vivimos en un momento en el que el todo el mundo recibe una sobrecarga de información constantemente, toda ella muy manipulada, por lo que se necesita gente que sepa diferenciar lo falso de lo verdadero y no se deje influenciar por cualquiera.
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