domingo, 11 de enero de 2026

Dinero o amistad

 Lo que ha pasado es que me he metido en un lío moral tremendo por un error de una noche. Mi amiga se abrió conmigo para soltar el peso de que su padre fue el autor de aquel atropello que conmocionó a todos y yo, por la presión del momento y los nervios de una cita, acabé contándoselo al chico que me gustaba. Un año después, ese tío reaparece no para pedirme otra cita, sino para decirme que ha vendido nuestra conversación como un guion por un millón de euros y que quiere darme una parte. Ahora mismo me siento fatal porque me doy cuenta de que puse precio a la confianza de alguien que me necesitaba.

No aceptaría el dinero bajo ninguna circunstancia. Si cojo ese millón, o la parte que me toque, estoy vendiendo definitivamente mi lealtad y lucrándome con la muerte de un niño y la ruina emocional de mi amiga. Aceptar el dinero me haría cómplice de un oportunista que no ha tenido escrúpulos en usar una tragedia real para hacerse rico. Ese dinero me quemaría en las manos y me recordaría cada día que traicioné a la persona que más confió en mí en su peor momento.

A mi amiga tengo que decírselo, aunque me cueste perder su amistad. Es mil veces preferible que se entere por mí, asumiendo yo toda la culpa de mi indiscreción, a que un día encienda la televisión y vea su vida expuesta ante millones de personas. Tengo que pedirle perdón, contarle lo que este chico planea hacer y renunciar a cualquier beneficio, ayudándola en lo que necesite para intentar parar eso o protegerse. El silencio solo me convertiría en una cobarde y en alguien que no merece su cariño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Carta

  Querida Ama, Estás recibiendo esta carta porque sé que me van a ejecutar, pero lo último que quiero hacer antes de que llegue este cruel m...