Etiquetas

viernes, 8 de febrero de 2019

Internet y la vida privada

Es cierto que, contra todo pronóstico, la vida privada ha perdido la segunda parte de su nombre en Internet. Cuando surgieron las primeras redes sociales y demás sistemas de exhibición a gran escala, era lógico pensar que nadie subiría nada en este ámbito a ellas. A fin de cuentas, ¿para qué?

Craso error. Si bien los adultos no prestaron mucha atención a ellas al principio, los jóvenes sí. Quizás por el hecho de no valorar adecuadamente la privacidad, o bien porque fueron seducidos por la innegable utilidad y posibilidades de estas redes. El resultado, sin embargo, ya lo sabemos. Ser joven equivalía -equivale- a tener por lo menos una cuenta en cada una de las plataformas, y más importantemente, tener una cuenta equivalía a ser joven. Ahí está, en mi opinión, el quid de la cuestión. Dado que a nadie le gusta envejecer, la sociedad en conjunto buscó maneras de mantenerse joven. Y como el deterioro del cuerpo es inevitable, hubo que compensarlo con la actitud. Así, se puso de moda hacer lo que hacían los jóvenes. El resto, como se suele decir, es historia.

Con todo esto no quiero decir que esté en contra de las redes sociales, sino explicar lo ocurrido para comprender mejor la situación actual. Internet, en general, es uno de los más grandes logros de la humanidad. Todo el conocimiento que hemos acumulado está ahí, gratis y al alcance de cualquiera. Esto conlleva el surgimiento de una enorme generación de inventores, científicos y letrados que han elevado nuestro proceso creador a la enésima potencia, al permitir al mundo conocer al momento los nuevos descubrimientos y teorías. Sin embargo, el problema es que todo el mundo (empezando por los jóvenes) desea subirse a esta ola de éxito y fama, pero carecen de hazañas a su nombre que les permitan hacerlo, por lo que se ven obligados a llamar la atención consiguiendo “logros” del calibre de saltar a la piscina desde el balcón o exhibiendo literalmente su vida privada al completo. Por supuesto, no toda la gente que utiliza estas redes tiene este enfermizo (y pobre) pensamiento subconsciente, sino que muchos las utilizan de una manera sana, compartiendo con el mundo maravillas naturales que han encontrado o cosas y momentos que genuinamente consideran interesantes, divertidas y/o bonitas.

En conclusión, las redes sociales son una de las herramientas más útiles que existen, pero debemos eliminar de ellas ese afán infantil  por llamar la atención a cualquier precio y dedicarlas a la comunicación y propagación de nuevas ideas, descubrimientos y obras de arte.
Daniel García Cearra

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cansado de mentiras

Cansado de mentiras Últimamente, que me he interesado más por la política y otros temas, me he dado cuenta de lo mucho que nos miente...